martes, 21 de julio de 2015

BACALAO OPORTO

Muchos sabréis que el pasado 16 de Junio celebré mis Bodas de Plata.

25 años casada. ¡Madre mía! Ahí es nada... y se me han pasado volando.

Era una fecha digna de celebrar, así que nos escapamos una semanita a Oporto.

¿Lo conocéis?

Es una ciudad preciosa


Su vida gira alrededor del río "Douro"


Un río navegable, que usaban para transportar las barricas de su afamado vino, el Oporto.


Aunque ahora, ya no lo hacen así, y el río está lleno con barcas de excursiones. Por cierto, totalmente recomendable, eso sí, la del día entero. Remontamos el río en barco, y la vuelta la hicimos en tren, un día muy divertido y precioso, se ve el paisaje desde otra perspectiva, la del río.


Otra cosa que me encantó de Oporto fue su tranvía.


Puedes disfrutar de un paseo por la ciudad con él. Hay varias lineas, y hay una que va bordeando el río.

Y por último, para no cansaros, os voy a contar que también disfrutamos "gastronómicamente".

Cuando viajamos nos gusta disfrutar de la comida típica del lugar.

Tengo que reconoceros que no soporto esos blog en los que se empeñan en mostrarnos viajes a ciudades maravillosas, y que han comido en el Burguer, Pans and Co., Pizza Hut... o cualquier otra multinacional de comida rápida...¡¡¡me horroriza!!!

Creo que la gastronomía es una de las mejores formas de conocer los lugares que visitas.

Y disfrutamos comiendo pescado. Lo hacen, generalmente a la brasa, acompañado de patatas y verduras. Comimos sardinas, lubina, rodaballo, lenguado, y bacalao.
Pudimos disfrutar en varios sitios, sobre todo en la zona de Matosinhos, en la Avda, Liberdade; pero hubo uno que nos recomendaron, y que nos sorprendió.


Se llama "Papavinhos" y realmente es una taberna, aunque tiene un comedor arriba, y está en la ribera del rio, en el mismo Oporto.

Allí cenamos dos veces, nos gustó muchísimo. El trato superagradable, y el servicio muy bueno. Tienen una buena carta de pescado, con una buenísima relación calidad-precio.

Y nos sorprendió el "Bacalao Papavinhos"


Así quedo el plato.

Y lo he intentado reproducir, y aunque lo he hecho con bacalao fresco, en vez de salado, creo que he conseguido acercarme.

bacalao oporto


Es fácil, y seguramente muchos lo habéis cocinado así, o parecido. Y claro, no puede ser el mismo nombre, jejejeje.

Corté en juliana grandecita, un pimiento rojo, un pimiento verde, una cebolla, y troceé un tomate.

En una sarten he puesto aceite, y he sofrito un ajo cortado en láminas, cuando está un poquito hecho añado la cebolla y rehogo un rato. Después añado el pimiento rojo y el verde.

Hay que dejar que se haga, pero no tanto como para un pisto, sino que tiene que quedar hecho, pero enterito.

Cuando ya ha caído un poco el pimiento, añadimos los trozos de tomate, y seguimos sofriendo. Y añadimos un chorro generoso de vino de Oporto. Dejamos reducir a fuego lento.

Mientras, hacemos el bacalao, que simplemente pasamos por harina y huevo y lo freímos. No mucho, lo suficiente para que quede hecho por fuera. Lo sacamos y lo colocamos en una olla, o fuente que pueda ir al fuego.

Ahora lo que hacemos es echarle al bacalao por encima el sofrito de verduras, y le dejamos que se cocine todo junto unos minutos.

Para comerlo podemos acompañarlo de patatas fritas cortadas en chip.


¡¡¡Tenéis que probarlo!!!

Y mucho mejor, si tenéis la oportunidad de visitar Oporto, no dejéis de pasar por Papavinhos y probar su exquisito bacalao. Ya me contareis ;-)

Besos


jueves, 9 de julio de 2015

VICHYSSOISE de dos maneras

Vamos hoy también con una receta, o dos, pero bien fresquita.


¿La conocéis?

Perfecta para una cenita de verano.

Siempre la había hecho con el toque de cebollino


Y está rica, tan suave y fresquita. Es exquisita.

Pero el otro día Raúl, del Blog "Contigo en la playa!" nos trajo una con un sabor especial: La hierbabuena

No se me hubiera ocurrido nunca; pero le aporta un frescor increíble.


Suave
Fresquita
Refrescante.

AQUÍ tenéis la receta.

Probadlo y me contáis

Besos


lunes, 6 de julio de 2015

TARTAR DE SALMON

Con el calor que está haciendo, ¿a quien le apetece estar mucho tiempo en la cocina trasteando en los fogones?

A mí, desde luego, no.

Y voy y me pongo a hacer un curso de Bizcochos, en el que tengo que hacer unos 5 bizcochos semanales, con lo que tengo que tener el horno a pleno rendimiento... masoquilla que es una, jajajaja.

En serio, ahora nos apetecen comidas más ligeras y, a poder ser fresquitas.

Hoy os traigo,




Es una preparación de salmón, que no sabe a salmón, y está deliciosa.

Se toma fresquita, acompañada de tostadas de pan, y en poca cantidad, con lo que para una cena es ideal.




La única precaución es que debe estar siempre frío. El salmón está crudo, aunque macerado por el aceite y demás condimentos, pero tomando esta precaución, no dejéis de probarlo, es una auténtica exquisitez.

Ingredientes:

500gr. salmón limpio de espinas y piel.
1/2 cebolleta, o cebolla tierna
Un buen puñado de alcaparras escurridas
4 pepinillos agridulces
2 cucharadas soperas de mostaza antigua
2 cucharadas soperas de Salsa Perrins
1 cucharadita de salsa picante (opcional)
5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
sal y pimienta al gusto
Cebollino

En un bol ponemos la cebolleta picada fina, le añadimos las alcaparras escurridas y los pepinillos en trocitos.
Picamos cebollino y se lo añadimos. Mezclamos bien, y añadimos el AOVE, la salsa Perrins, la salsa picante, la sal y la pimienta. La salsa picante es opcional, pero le da un toque muy especial. Mezclamos bien y reservamos.

Troceamos el salmón en trocitos pequeños.

Mi truco para conseguirlo es congelarlo. Además de tener un buen cuchillo; pero al estar congelado nos ayudará a hacer cortes precisos y pequeños, porque no hay que machacar el salmón y casi triturarlo, pero hay que intentar hacer trocitos pequeños e iguales.

Una vez cortado, lo añadimos a la mezcla, removiéndolo bien para que se mezcle bien.

Probamos de sal, y si es necesario rectificamos.

Pasamos a un bol de tamaño adecuado a la cantidad, adornamos con cebollino, y ya está.


Los entendidos dicen que hay que comerlo enseguida, para que el salmón no esté excesivamente macerado. Está rico, pero de un día para otro también está exquisito, así que, cómelo como más te agrade.

Si vas a comerlo al aire libre, es buena idea ponerlo sobre un lecho con hielo. Así mantiene la temperatura.


Yo os tengo que confesar que me encanta esta forma de preparar el salmón, no se si tanto como el salmón marinado; pero casi, casi.

El salmón a la plancha, por ejemplo, me resulta excesivamente grasiento y pesado, además de un sabor muy fuerte. De esta manera, es increíble, pero es suave y nada fuerte.

Probadlo y me contáis.

Besos