Creo que si os digo que me encantan los bizcochos de manzana no os parecerá algo nuevo, ¿verdad?
Me gustan los bizcochos con frutas, pero los de manzana me apasionan.
Ya tengo una tarta de manzana en el blog (AQUI), que para mí, y los de casa, es la tarta más rica que puedo hacer.
Pero este bizcocho me lo encontró mi hijo mayor, al que también le encanta la tarta de manzana y es uno de mis más temidos jueces y evaluadores. Es muy, muy exigente,
La vio en algún canal de cocina alemán, y pensó que seguramente la podíamos hacer.
Vimos que era muy similar a la que ya hacemos en casa, pero siempre hay que probar nuevas recetas, y aquí la tenéis,
Ingredientes:
2 manzanas reinetas
180 gr. de harina
120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
120 gr. de leche templada
2 huevos L
150 gr. de azúcar moreno
2 cucharaditas de levadura en polvo tipo Royal
Canela en polvo
Y la realización no puede ser más fácil:
Ponemos en marcha el horno a 180ºC calor arriba y abajo con ventilador.
Pelamos y cortamos en dados nuestras manzanas. Le echamos un par de cucharadas de canela en polvo, mezclamos y reservamos.
En el bol de la batidora echamos la harina y la levadura previamente tamizadas, la mantequilla, la leche, los huevos, y el azúcar. Mezclamos con la pala hasta que esté homogeneizado.
Echamos la mitad de la mezcla en el molde elegido, que tendremos preparado bien engrasado y con papel si fuera necesario.
Encima echamos la mitad de las manzanas, cubrimos con el resto de la mezcla, y por encima el resto de las manzanas.
Espolvoreamos por encima con azúcar moreno, y lo llevamos al horno unos 35-40 minutos.
El resultado es un bizcocho muy, muy jugoso y aromático.
Perfecto para la merienda o el desayuno.
¿Gustáis?
¡Espero que os guste y lo hagáis!
Besos
miércoles, 26 de abril de 2017
lunes, 27 de marzo de 2017
Cocinando con Slow Cooker: Verdinas con gambones
Con esta entrada tengo un sabor agridulce.
Os explico.
Por un lado, es una receta exquisita de legumbre. Nada pesada, pero muy sabrosa y "fina".
Por otro lado, mantengo una lucha con mi Slow Cooker que ya os contaré al final, porque esta receta merece toda nuestra atención.
Si no conocéis las verdinas, deciros que es un tipo de alubia con un característico color verde clarito muy finas y delicadas. y especiales para recetas con pescados o mariscos.
Os explico.
Por un lado, es una receta exquisita de legumbre. Nada pesada, pero muy sabrosa y "fina".
Por otro lado, mantengo una lucha con mi Slow Cooker que ya os contaré al final, porque esta receta merece toda nuestra atención.
Si no conocéis las verdinas, deciros que es un tipo de alubia con un característico color verde clarito muy finas y delicadas. y especiales para recetas con pescados o mariscos.
![]() |
Alubia verdina. Imagen tomada de wikipedia |
INGREDIENTES
600gr. de verdinas (previamente puestas a remojo no menos de 8 horas ni más de 12 horas)
1 cebolla
1 tomate
1 hoja de laurel
16 gambones
1 cebolla
1 diente de ajo
Vino o brandy (1 vasito)
Aceite, sal.
Limpiamos los gambones, reservando el cuerpo por un lado, y las cabezas y el resto por otro.
Los cuerpos los podemos poner en un tupper y guardarlos en la nevera.
Hacemos un caldo de pescado, aprovechando las "cáscaras" de los gambones y reservamos.
Mientras, en una olla pochamos la cebolla cortada pequeña y el ajo. Cuando ya esté pochado añadimos las cabezas de los gambones, y las salteamos bien, rompiéndolas. Una vez que están bien salteadas y rotas añadimos el vasito de vino o de brandy, y las flambeamos un poco.
Añadimos el caldo de pescado hasta cubrir y dejamos cocer unos 15-20 minutos.
Pasamos por la turmix, y lo colamos.
Ese caldito resultante lo guardamos.
Ahora cocemos las verdinas. Esta vez las he hecho en la Slow Cooker, así que cogí las verdinas ya remojadas y las eché en la olla, junto con una cebolla, un tomate y una hoja de laurel. Añadimos agua y un poco del caldo de gambones, que las cubra unos 2 dedos por encima, y las tuve 7 horas en ALTA. Con 6 horas, o menos, creo que hubieran sido suficientes, pero debido a lo que os relataré más abajo, las puse por la noche, mientras dormía, con lo que no las pude controlar.
Por supuesto, se puede cocinar en puchero o en olla express, según te guste cocer las legumbres.
Una vez que están cocidas, les añadimos el caldo de gambones, que habremos calentado un poco, añadiendo a nuestro gusto (depende si te gustan más espesas o más ligeras). Aquí las probamos y añadimos sal al gusto.
Mientras, en una sarten con un poco de aceite, salteamos los cuerpos de los gambones.
Y ya serviríamos nuestro plato.
Yo las fuí sirviendo en los platos y añadiendo un par de gambones por plato.
Con esta cantidad de verdinas tienes para 8 servicios generosos.
Queda un plato muy, muy rico. Nada pesado, pero muy sabroso.
Acompañado de una buena ensalada tienes un plato perfecto.
Ahora os cuento mi lío con la Slow Cooker.
Teóricamente, las legumbres se tienen que cocer en temperatura BAJA, y estas verdinas con 5-6 horas a BAJA hubiera sido más que suficiente,
A las 2 de la tarde el sábado puse mis verdinas a cocinar en BAJA para poder controlarlas, y además para que estuviera hecho el guiso del día anterior (considero que están más ricos de un día para otro) ya que el domingo tenía invitados a comer.
A las 10 de la noche, las alubias estaban totalmente crudas, es más el tomate y la cebolla estaban tal cual, totalmente crudos.
Aquí entré en pánico. No sabía que hacer. Apagué la olla y pensé ponerlas a hacer por la mañana.
Mientras "veía" una película con la familia, no hacia más que pensar en mis verdinas y en los invitados.
Así que opté por la opción de ponerlas en ALTA y que se cocinaran durante la noche, a las 12 de la noche puse a funcionar mi olla, y por la mañana, a las 8:30 ví el resultado. ¡Menos mal que esa noche había sido el cambio horario! Casi no tenían agua, y estaban más que hechas. Con lo que hubieran estado perfectas con mucho menos tiempo. Pero estaban enteras y muy tiernas. Había salvado la comida.
Así que, ahora tendré que volver a reclamar a fábrica. Ya me la han cambiado una vez porque me había pasado lo mismo con un rabo de toro, después de más de 8 horas "cocinando" hasta la zanahoria estaba cruda. Por lo que ando en la duda de si pedir que me devuelvan el dinero o cambiar a otro modelo.
Me gusta cocinar en Slow Cooker, le estoy cogiendo el gustillo, a pesar de mis dificultades y sustos.
Con todo, espero que os haya gustado esta receta.
Si no lo conoces, y te gusta la legumbre y el sabor a marisco, te animo a que lo hagas. Verás que rico.
Besos
miércoles, 22 de marzo de 2017
Nahia, Las Kekas de Carol
Os dejo un adelanto de la nueva Keka
Si queréis conocerla tenéis que pasaros por mi otro blog (AQUI), para conocer su historia y el significado de su nombre.
Besos
Si queréis conocerla tenéis que pasaros por mi otro blog (AQUI), para conocer su historia y el significado de su nombre.
Besos
jueves, 9 de marzo de 2017
EMPANADAS CHILENAS DE CARNE (a mi manera)
De entrada decir que el nombre es algo pretencioso ya que seguro que hay mil y una receta de estas empanadas y a cada cual más ricas. Entre ellas las que hace mi cuñado, que están deliciosas, y son en las que me he "inspirado" para hacer las mías.
Y se llaman "chilenas" porque mi cuñado es chileno, pero por lo que he visto e investigado podrían ser argentinas, peruanas o bolivianas.
Dicho lo cual, estas son mi versión de las empanadas chilenas de mi cuñado.
No le llegan ni a la suela de los zapatos de las de él, pero os puedo decir que estas me han salido muy ricas y aceptables.
Por otro lado, congelan genial, con lo que te pueden solucionar una cena en un momento dado.
Aquí os dejo la receta y su elaboración, por si os animais a hacerlas.
INGREDIENTES
MASA: 500gr. de harina
2 cucharadas de leche
150ml. de agua templada
100gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
1 huevo M
2 cucharadas de aceite
Una pizca de sal
RELLENO: 750gr.carne picada de ternera
4 cebollas grandes
2 huevos cocidos
Aceitunas negras deshuesadas
2 cucharadas de comino en polvo
Sal y pimienta molida
Primero hacemos la masa, para ello en el bol de la batidora ponemos la harina y la sal, con el accesorio gancho le damos unas vueltas para mezclarlo un poco.
Echamos el huevo y la manteca y mezclamos bien.
Añadimos la leche y el aceite y seguimos amasando.
Añadimos el agua poco a poco, no de una vez y amasamos hasta que quede una masa lisa y elástica. Puedes sacarla del bol y amasar a mano para conseguir que quede así.
Envolvemos la masa en film transparente y la metemos en la nevera no menos de 3 horas.
La tenemos que sacar y dejar atemperar unos 15-20 minutos antes de manipularla.
La estiramos y hacemos círculos de unos 10cm. de diámetro. Para ello, pondremos harina en la mesa de apoyo, estiraremos la masa, y con ayuda de un plato cortaremos la forma, la enharinamos bien y vamos apilando los círculos en un plato, que taparemos con un paño para que no se sequen.
Mientras que la masa está en la nevera hacemos el relleno.
Picamos la cebolla muy finita y la ponemos en una sarten grande al fuego no muy fuerte con un chorro de aceite y salándola para que sude. Tiene que evaporar el jugo.
Cuando veamos que la cebolla está hecha, y ha evaporado el jugo, unos 5-8 minutos, añadimos la carne, la sal, pimienta y el comino. Removemos y rehogamos bien, y destapado le dejamos hacerse un buen rato, más o menos 30 minutos. Tiene que quedar más bien sequito.
Hay que dejarlo templar.
Pelaremos los huevos que hemos cocido y los cortamos a lo largo, intentando sacar 8 partes de cada huevo.
Ya solo queda montar las empanadillas.
Ponemos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
Cogemos la masa, la ponemos en la mesa y echamos la carne, encima pondremos un trozo de huevo y una aceituna, y cerramos intentando que nos quede ese cierre característico de estas empanadas.
Si no nos sale, no pasa nada, las podemos cerrar con un tenedor, pero intentadlo, porque queda un borde tipo "currusquito" muy rico.
Tendremos preparado una bandeja de horno con papel de horno y las vamos colocando.
Las pintamos con huevo y al horno unos 20 minutos.
Mi cuñado también las hace fritas y no sabría deciros cual me gusta más.
¿Qué os parece? ¿Os animáis?
Quizás no os guste tanto condimento, el comino, pero os aseguro que le aporta un gusto muy rico.
A mi me salieron 16 empanadas, con lo que 8 fueron al congelador, envueltas en film transparente individualmente. Cuando las usé, las saqué del congelador al frigo unas horas, y luego las puse en la bandeja del horno, las pinté con huevo y 20 minutos... ¡Como si las acabara de hacer!
¡Si os animáis a hacerlas, ya sabéis, decídmelo!
Y si sabéis hacerlas de otra manera, o queréis aportar vuestra receta, me encantará conocerlas.
Besos
Y se llaman "chilenas" porque mi cuñado es chileno, pero por lo que he visto e investigado podrían ser argentinas, peruanas o bolivianas.
Dicho lo cual, estas son mi versión de las empanadas chilenas de mi cuñado.
No le llegan ni a la suela de los zapatos de las de él, pero os puedo decir que estas me han salido muy ricas y aceptables.
Por otro lado, congelan genial, con lo que te pueden solucionar una cena en un momento dado.
Aquí os dejo la receta y su elaboración, por si os animais a hacerlas.
INGREDIENTES
MASA: 500gr. de harina
2 cucharadas de leche
150ml. de agua templada
100gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
1 huevo M
2 cucharadas de aceite
Una pizca de sal
RELLENO: 750gr.carne picada de ternera
4 cebollas grandes
2 huevos cocidos
Aceitunas negras deshuesadas
2 cucharadas de comino en polvo
Sal y pimienta molida
Primero hacemos la masa, para ello en el bol de la batidora ponemos la harina y la sal, con el accesorio gancho le damos unas vueltas para mezclarlo un poco.
Echamos el huevo y la manteca y mezclamos bien.
Añadimos la leche y el aceite y seguimos amasando.
Añadimos el agua poco a poco, no de una vez y amasamos hasta que quede una masa lisa y elástica. Puedes sacarla del bol y amasar a mano para conseguir que quede así.
Envolvemos la masa en film transparente y la metemos en la nevera no menos de 3 horas.
La tenemos que sacar y dejar atemperar unos 15-20 minutos antes de manipularla.
La estiramos y hacemos círculos de unos 10cm. de diámetro. Para ello, pondremos harina en la mesa de apoyo, estiraremos la masa, y con ayuda de un plato cortaremos la forma, la enharinamos bien y vamos apilando los círculos en un plato, que taparemos con un paño para que no se sequen.
Mientras que la masa está en la nevera hacemos el relleno.
Picamos la cebolla muy finita y la ponemos en una sarten grande al fuego no muy fuerte con un chorro de aceite y salándola para que sude. Tiene que evaporar el jugo.
Cuando veamos que la cebolla está hecha, y ha evaporado el jugo, unos 5-8 minutos, añadimos la carne, la sal, pimienta y el comino. Removemos y rehogamos bien, y destapado le dejamos hacerse un buen rato, más o menos 30 minutos. Tiene que quedar más bien sequito.
Hay que dejarlo templar.
Pelaremos los huevos que hemos cocido y los cortamos a lo largo, intentando sacar 8 partes de cada huevo.
Ya solo queda montar las empanadillas.
Ponemos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
Cogemos la masa, la ponemos en la mesa y echamos la carne, encima pondremos un trozo de huevo y una aceituna, y cerramos intentando que nos quede ese cierre característico de estas empanadas.
Si no nos sale, no pasa nada, las podemos cerrar con un tenedor, pero intentadlo, porque queda un borde tipo "currusquito" muy rico.
Tendremos preparado una bandeja de horno con papel de horno y las vamos colocando.
Las pintamos con huevo y al horno unos 20 minutos.
Mi cuñado también las hace fritas y no sabría deciros cual me gusta más.
¿Qué os parece? ¿Os animáis?
Quizás no os guste tanto condimento, el comino, pero os aseguro que le aporta un gusto muy rico.
A mi me salieron 16 empanadas, con lo que 8 fueron al congelador, envueltas en film transparente individualmente. Cuando las usé, las saqué del congelador al frigo unas horas, y luego las puse en la bandeja del horno, las pinté con huevo y 20 minutos... ¡Como si las acabara de hacer!
¡Si os animáis a hacerlas, ya sabéis, decídmelo!
Y si sabéis hacerlas de otra manera, o queréis aportar vuestra receta, me encantará conocerlas.
Besos
miércoles, 1 de marzo de 2017
TARTA DE FRESAS
¿A quién no le gustan las fresas?
A mi me encantan, y sobre todo poder disfrutar de esta maravillosa fruta después del invierno, en el que estamos limitados a naranja, mandarina, manzana y plátanos.
Esa explosión de sabor, su dulzor y a la vez frescura.
Además es un avance de toda la fruta rica del verano ¿no os parece?
Y la combinación de fresas con nata, ya si que es el remate final. EXQUISITA.
Y si ademas le añadimos en las fotos estas mimosas que me he traído a casa...
Así que, no nos vamos a liar más, y vamos a por ella,
RECETA DE TARTA DE FRESAS CON NATA
INGREDIENTES:
1 yogurt griego
3 huevos M
1 medida del vaso del yogurt de aceite de girasol
3 medidas de harina
2 medidas de azúcar
1 sobre de levadura
ralladura de naranja
1/2 kilo de fresas
500ml. de nata + azúcar al gusto.
Lo primero de todo, ponemos en funcionamiento nuestro horno. A 170ºC, calor arriba y abajo sin ventilador.
Cascamos los huevos en un bol y batirlos, añadir el yogurt y el aceite de girasol.
Batir hasta conseguir una masa homogénea.
Añadir el harina (tamizada), la levadura, el azúcar y la ralladura de naranja.
Batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.
Repartir la masa en dos moldes (yo he usado moldes de aluminio desechables), a los que les habremos puesto un fondo de papel de cocina, y los habremos untado de mantequilla.
Los metemos al horno a 170ºC durante unos 30-40 minutos.
Sacamos del horno y los dejamos enfriar, sacándolos del molde a los 5 minutos y poniéndolos en una rejilla.
Mientras podemos hacer un almíbar con agua y azúcar (se le puede añadir algún licor)
Montamos la nata con azúcar al gusto. Primero empezamos montando, y cuando ya empieza a estar montada, sin dejar de batir le vamos añadiendo el azúcar en forma de lluvia, nunca todo a la vez. Y la reservamos en la nevera.
Cuando estén fríos los bizcochos, los igualamos quitándoles con un cuchillo de sierra la parte de arriba. Si tienes una lira, fantástico.
Y con ayuda de un pincel de silicona, los pincelamos bien de almíbar, que empapen. Queremos unos bizcochos húmedos.
Ponemos el que va a ser la base, y le ponemos las fresas troceadas bien repartidas por encima.
Le repartimos nata por encima, abundante, para que quede una capa gordita de nata con fresas.
Y lo cubrimos con el otro bizcocho, teniendo cuidado de que la parte de abajo quede hacia arriba, La terminación es más lisita, y aunque lo vamos a cubrir siempre le da una mejor terminación.
Ahora la cubrimos bien de nata con la ayuda de una espátula.
Le podemos hacer algún dibujo utilizando un cuchillo de sierra, o si tenemos una paleta, o guia para hacer surcos...¡ Imaginación al poder!
y ya está.
Si lo haces el día anterior y lo guardas en la nevera, está aún más rico. Creo que es de las recetas que mejor aguantan el frío de la nevera, es más, le conviene.
¡Espero que os haya gustado y probéis a hacerla!
Ya me contareis.
Con esta receta participo en el reto mensual de Facilísimo, cuyo protagonista son las fresas.
Besos
lunes, 27 de febrero de 2017
BIZCOCHO DE LECHE CONDENSADA
Hoy os traigo una receta de un bizcocho perfecto para el desayuno.
Muy fácil de hacer, sin ningún tipo de complicación, pero con un resultado increíble. Una textura muy suave y tierna, y a la vez muy jugoso, y con un toque justo de dulzor.
INGREDIENTES
4 huevos medianos a temperatura ambiente
50gr. de mantequilla pomada
400gr. de leche condensada (un bote pequeño)
120gr. de harina
6gr. de levadura tipo Royal
Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo, sin ventilador.
Preparamos nuestro molde, forrándolo si hace falta, y aceitándolo. Yo he utilizado un molde tipo plumcake, pero también quedaría fenomenal en un molde redondo de 20cm.
En nuestra batidora echamos los huevos y la mantequilla, y batimos hasta conseguir una cremita. Hay un momento en el que parece que se corta, pero seguimos batiendo.
Sin dejar de batir, añadimos la leche condensada en un hilo, y seguimos batiendo.
Bajamos la velocidad y añadimos la harina y la levadura, previamente tamizada. Este paso podemos hacerlo con espátula a mano.
Echamos en el molde, y lo llevamos al horno unos 45 minutos.
Si vemos que se nos empieza a tostar demasiado, podemos taparlo con un poco de papel de cocina y aluminio.
Y ya sabéis, que el tiempo de horno es orientativo. Metéis un palillo y si sale limpio ya estaría hecho, sino le dejáis unos 10 minutos más.
Sacamos del horno, y lo ponemos sobre una rejilla, A los 10 minutos lo desmoldamos y dejamos enfriar.
Espolvoreamos con azúcar glass, y listo.
Mirad que corte,
A disfrutarlo.
Si lo hacéis ya me contáis que os ha parecido.
Besos
martes, 14 de febrero de 2017
COCINAR CON SLOW COOKER. Receta de Guiso de cordero con verduras
Si me sigues por mis redes sociales sabrás que he adquirido una Slow Cooker.
¿Qué no sabes de que te hablo?
Las Slow Cooker son una ayuda increíble en nuestra cocina. Son ollas de cocción lenta, como su propio nombre indica.
Si te gusta la cocina tradicional, el puchero, la cocina hecha con ese "chup chup chup" esto es para tí.
Si quieres informarte de que va este tipo de cocina lo mejor que puedo hacer es dirigirte a este blog:
Aquí vas a encontrar toda la información por una auténtica experta que seguro hará, como ha hecho conmigo, enamorarte de esta forma de cocinar.
Yo estoy encantada, y puedo asegurar que tengo más que amortizada mi olla, creo que la utilizo a diario.
Y hoy quiero compartir con vosotros esta receta que me ha encantado realizar
INGREDIENTES:
700gr. de carne de cordero
4 zanahorias
200gr. de guisantes frescos
4 alcachofas
1 cebolla
1 puerro
2 dientes de ajo
100ml. de vino blanco
Harina, sal, pimienta, laurel
Una de las cosas que más me llamó la atención es que se usan piezas de carne "pobres", es decir, que son de las más baratas del mercado. En este caso he utilizado cuello y garrones del cordero.
Salpimentamos las piezas de carne y las pasamos por harina, sacudiéndolas bien para quitar el exceso, y las pasamos por la sarten con aceite caliente, lo justo para sellar la carne. Reservamos.
Picamos muy fina la cebolla y el puerro, y fileteamos el ajo. Lo echamos en la sarten hasta que esté un poco pochada la verdurita.
Añadimos la carne y regamos con el vino, y dejamos evaporar unos 5 minutos.
Agregamos la zanahoria en rodajas, los guisantes y las alcachofas en cuartos, y dejamos otros 5 minutos.
Volcamos todo en nuestra olla, ponemos una hoja de laurel encima, y la ponemos a funcionar en BAJA unas 6 horas.
Por supuesto que se puede evitar todo el proceso primero, meterlo todo en la olla y ponerlo a funcionar. Seguro que queda un guiso rico, pero esos primeros pasos te aseguran una receta de 10.
La carne tierna y se separa del hueso con facilidad.
El aroma y sabor del guiso, indescriptible.
Mira este vídeo en el que os enseño (como puedo) como se separa la carne del hueso con facilidad, lo tierna que queda, y a la vez lo enteras que quedan las verduras.
Desde luego que estoy encantada con la nueva incorporación a mi cocina, y no puedo más que decir cosas buenas de ella.
Hay que cambiar un poco el "chip" porque que hay que organizarse ya que los tiempos de cocción son largos, larguísimos, pero una vez que le cojes el ritmo os aseguro que se os hará indispensable.
Os iré compartiendo recetas que hago en mi Slow Cooker, y espero convenceros de las maravillas de esta cocina.
Besos
¿Qué no sabes de que te hablo?
Las Slow Cooker son una ayuda increíble en nuestra cocina. Son ollas de cocción lenta, como su propio nombre indica.
Si te gusta la cocina tradicional, el puchero, la cocina hecha con ese "chup chup chup" esto es para tí.
Si quieres informarte de que va este tipo de cocina lo mejor que puedo hacer es dirigirte a este blog:
http://www.crockpotting.es/bienvenida/
Aquí vas a encontrar toda la información por una auténtica experta que seguro hará, como ha hecho conmigo, enamorarte de esta forma de cocinar.
Yo estoy encantada, y puedo asegurar que tengo más que amortizada mi olla, creo que la utilizo a diario.
Y hoy quiero compartir con vosotros esta receta que me ha encantado realizar
INGREDIENTES:
700gr. de carne de cordero
4 zanahorias
200gr. de guisantes frescos
4 alcachofas
1 cebolla
1 puerro
2 dientes de ajo
100ml. de vino blanco
Harina, sal, pimienta, laurel
Una de las cosas que más me llamó la atención es que se usan piezas de carne "pobres", es decir, que son de las más baratas del mercado. En este caso he utilizado cuello y garrones del cordero.
Salpimentamos las piezas de carne y las pasamos por harina, sacudiéndolas bien para quitar el exceso, y las pasamos por la sarten con aceite caliente, lo justo para sellar la carne. Reservamos.
Picamos muy fina la cebolla y el puerro, y fileteamos el ajo. Lo echamos en la sarten hasta que esté un poco pochada la verdurita.
Añadimos la carne y regamos con el vino, y dejamos evaporar unos 5 minutos.
Agregamos la zanahoria en rodajas, los guisantes y las alcachofas en cuartos, y dejamos otros 5 minutos.
Volcamos todo en nuestra olla, ponemos una hoja de laurel encima, y la ponemos a funcionar en BAJA unas 6 horas.
Por supuesto que se puede evitar todo el proceso primero, meterlo todo en la olla y ponerlo a funcionar. Seguro que queda un guiso rico, pero esos primeros pasos te aseguran una receta de 10.
La carne tierna y se separa del hueso con facilidad.
El aroma y sabor del guiso, indescriptible.
Mira este vídeo en el que os enseño (como puedo) como se separa la carne del hueso con facilidad, lo tierna que queda, y a la vez lo enteras que quedan las verduras.
Desde luego que estoy encantada con la nueva incorporación a mi cocina, y no puedo más que decir cosas buenas de ella.
Hay que cambiar un poco el "chip" porque que hay que organizarse ya que los tiempos de cocción son largos, larguísimos, pero una vez que le cojes el ritmo os aseguro que se os hará indispensable.
Os iré compartiendo recetas que hago en mi Slow Cooker, y espero convenceros de las maravillas de esta cocina.
Besos
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